Indemnizaciones por despido exentas del IRPF

 

Como todos sabéis, según la Ley 3/2012, de 6 de julio, de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral, se ha introducido una disposición adicional, aclarando el tratamiento en el IRPF de las indemnizaciones por despido

Una de las novedades más comentadas del Real Decreto-ley 3/2012, de 10 de febrero, es que desaparece la de 45 días de salario por año de servicio con un tope de 42 mensualidades, y se generaliza para todos los despidos improcedentes la de 33 días con un tope de 24 mensualidades que venía prevista para los despidos objetivos improcedentes de trabajadores con contrato de fomento de la contratación indefinida y que con el mencionado Real Decreto-Ley se derogó. Se estableció que su pago determinará la extinción del contrato, que se entendió producida en la fecha del cese efectivo en el trabajo. La indemnización 33-24 será de aplicación a los contratos suscritos a partir del 12 de febrero de 2012.

Para los contratos suscritos con anterioridad se reguló un régimen transitorio, en concreto, el cálculo de la cuantía a indemnizar se hacía siguiendo un doble régimen:

• 45 días de salario por año de servicio por el tiempo de prestación de servicio anterior a 12 de febrero de 2012 y 33 días de salario por año por el posterior.

• El importe indemnizatorio resultante no podrá ser superior a 720 días de salario (24 mensualidades), salvo que el cálculo de la indemnización por el periodo anterior al 12 de febrero de 2012 resultase un número de días superior, en cuyo caso se aplicará este como importe indemnizatorio máximo, sin que el mismo pueda ser superior a 42 mensualidades, en ningún caso.

Estas modificaciones introducidas por la reforma laboral han suscitado varias dudas en el tratamiento en el IRPF de las indemnizaciones por despido y para aclararlo se han incorporado varias medidas en esta ley.

En primer lugar modifica con efectos desde el 12 de febrero de 2012 (fecha de entrada en vigor del citado Real Decreto-ley) la letra e) del artículo 7 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del IRPF, al objeto de adaptar la exención de las indemnizaciones por despido a las modificaciones introducidas por la mencionada disposición, de forma que se mantenga el mismo tratamiento que el existente antes de la entrada en vigor de la reforma laboral. Una de las modificaciones consiste en suprimir el párrafo segundo que establecía:

“Cuando se extinga el contrato de trabajo con anterioridad al acto de conciliación, estarán exentas las indemnizaciones por despido que no excedan de la que hubiera correspondido en el caso de que éste hubiera sido declarado improcedente, y no se trate de extinciones de mutuo acuerdo en el marco de planes o sistemas colectivos de bajas incentivadas”.

Por lo tanto, al haber desaparecido de la normativa laboral el denominado “despido exprés”, perdió la efectividad el párrafo que ahora se suprime, resultando necesario para que se acuerde la improcedencia del despido acudir a conciliación ante el Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación (SMAC).

Cuando el contrato es temporal, además de que la indemnización percibida venga establecida con carácter obligatorio en el Estatuto de los Trabajadores, es preciso que la causa de la misma sea el despido o cese del trabajador, por el contrario en los casos en los casos que el trabajador percibe una indemnización por causas distintas, como puede ser en los supuestos de extinción del contrato por expiración del tiempo convenido o por finalización de la obra o servicio, aunque exista derecho a la percepción de la misma no se trata de una renta exenta. En consecuencia, las cantidades que se perciban estarán, como rendimientos del trabajo, plenamente sujetas al Impuesto y a su sistema de retenciones e ingresos a cuenta.

Ahora bien, en el apartado 1 de la disposición transitoria se establece como hemos señalado un régimen transitorio que permite seguir aplicando esta norma para aquellos supuestos en los que el despido se produzca entre el 12 de febrero de 2012 (fecha de entrada en vigor del Real Decreto-ley 3/2012) y hasta el 8 de julio de 2012 (día de entrada en vigor de la Ley 3/2012), cuando el empresario así lo reconozca en el momento de la comunicación del despido o en cualquier momento anterior al acto de conciliación, y no se trate de extinciones de mutuo acuerdo en el marco de planes o sistemas colectivos de bajas incentivadas.

En segundo lugar, otra de las modificaciones introducidas por la ley en la letra e) del artículo 7 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del IRPF consiste en suprimir, en relación con los despidos colectivos, la mención a la tramitación de los expedientes de regulación de empleo (ERE) como consecuencia de las modificaciones efectuadas en el artículo 51 del Estatuto de los Trabajadores.

No obstante, con objeto de reforzar el principio de seguridad jurídica, se contiene en el apartado 2 de la disposición transitoria vigésima segunda, un régimen transitorio con objeto de mantener la indemnización exenta en la misma cuantía que con anterioridad a la reforma laboral (45 días de salario por año de servicio hasta un máximo de 42 mensualidades) en los casos de expedientes de regulación de empleo tramitados desde el 8 de marzo de 2009 hasta el 12 de febrero de 2012.

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