A partir de enero de 2014 no se podrán aplazar las retenciones del IRPF

 

 

A partir de enero de 2014 no se podrán aplazar las retenciones del IRPF. El Departamento de Recaudación de la AEAT ha emitido una Instrucción (6/2013) en la que se declara la inadmisibilidad general de las solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento de retenciones e ingresos a cuenta. Y también señala el carácter excepcional de aplazamientos o fraccionamientos de las retenciones y los ingresos a cuenta.

También se señala que para evitar dilaciones la tramitación de estas solicitudes han de hacerse de forma separada respecto a la solicitud de aplazamiento o fraccionamiento de otras deudas.

Desde el 2009, se venía haciendo una  interpretación benévola y permisiva, para las empresas, de la Ley General Tributaria, donde se establecía que las deudas por retenciones e ingresos a cuenta son inaplazables y solo se pueden conceder excepcionalmente aplazamientos para el pago de las mismas cuando concurran las circunstancias previstas en el art. 82.2.b), concluyendo que las solicitudes de aplazamiento y fraccionamiento referidas a deudas por retenciones o ingresos a cuenta deben tramitarse por los órganos de recaudación como el resto de solicitudes de aplazamiento o fraccionamiento.

 

Según esta instrucción esta permisividad ha puesto de manifiesto dos circunstancias:

–         la mayoría de los aplazamientos solicitados y tramitados corresponden a deudas de retenciones.

–         se está dando una cierta utilización fraudulenta de la figura del aplazamiento de las deudas tributarias.

 

La Ley 7/2012, de 29 de octubre, de modificación de la normativa tributaria y presupuestaria y de adecuación de la normativa financiera para la intensificación de las actuaciones en la prevención y la lucha contra el fraude, modifica el art. 65.2 de la Ley Gral. Tributaria declarando inadmisibles las solicitudes de aplazamiento que incluyan deudas inaplazables. El legislador subraya así el carácter excepcional de este tipo de aplazamientos. Por eso la Instrucción del 2009 se debe adecuar a este nuevo marco normativo y los criterios de actuación de los órganos de recaudación se deben homogeneizar.

 

Habrá dos supuestos excepcionales en los que se podrá solicitar el aplazamiento casos en los que la ejecución de su patrimonio pueda:

1. Afectar sustancialmente al mantenimiento de la capacidad productiva y del nivel de empleo de la actividad económica respectiva: se acreditará mediante expediente.

2. Producir graves quebrantos para los intereses de la Hacienda Pública: situación que se acredita también mediante expediente y supone que el cese de la contribución del obligado tributario tiene tal magnitud que afecta considerablemente al Tesoro Público.

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